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Hemos estado en Irati, dia un poco gris y un poco de lluvia, no como nuestro humor. |
Una preciosa dama, Miriam y cuatro gárrulos, Ruben, Julen, Aitor y yo. Pongo unas fotos para abrir boca, y la crónica ya la colgaremos.
Comienza el otoño, uno de esos días medio grises, en los que las nubes se agolpan en la esquina del horizonte, como quien mira por encima de un muro, esperando a ver cuando es el mejor momento para la sorpresa, para aparecer de repente.
Madrugamos, con las legañas casi sin quitar de los ojos, ya nos encontramos camino hacia Irati, en busca de esos parajes míticos, donde nuestros ancestros caminaban con abarkas de cuero. Nosotros pertrechados de nuestras maquinas iremos a recorrer los senderos que ellos crearon.
Pronto nos juntamos con Miriam, y el grupo esta completo, los cuatro que salimos desde Ermua y Miriam.
Después de un café para despertarnos del todo, alguno se decanta por el colacao, nos preparamos y comienza lo bueno, nuestras monturas ya estaban deseosas de empezar a ciclar, de buscar la manera de hacer sendero en estos bosques. Kilómetros de sendero, en unos bosques de hayedos donde parece que en cualquier momento un galtzagorri saltara de detrás de una piedra para darte un susto. |
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Así llegamos hasta la antigua fabrica de armas de Orbaizeta, enclave olvidado de la historia de este pueblo, aquí se oculto el grueso del ejercito del cura Santacruz, al que parece que homenajeamos Miriam y yo con nuestras monturas, nuestras fieles santacruzes. Un pequeño avituallamiento y continuamos... |
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...partimos otra vez, dejando atrás las ruinas que ahora son solo un pequeño reclamo turístico, y portada de algún que otro disco, y vamos buscando el canal de agua que nos llevara hasta el pantano de Irabia. Un sendero, divertido, bonito, que discurre alado mismo del canal de agua que puedes ver encima de la carretera cuando vas hacia el pantano.
Por estos parajes, y viendo el río, el canal, la cantidad de agua que tenemos alrededor, miro con atención por si algún destello desvela la existencia del peine de oro de una lamia, que estaría peinando sus largos cabellos rubios... quien sabe, en esta tierra, con un día como el de hoy cualquier cosa puede suceder... la imaginación vuela en días como estos, donde el bosque verde y húmedo se llenan de ruidos y movimientos... |
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Así que cuando llegamos al pantano, las nubes han decidido que es buen sitio para soltarnos su sorpresa y comienza a chispear, incluso algo más que chispear, jejejeje... Por lo que decidimos acortar algo la ruta y comenzamos a hacer lo que mejor deberíamos hacer los que nos gusta la mountain bike, que es hacer sendero al ciclar, jejejejejeje... y ya que mojados estamos por arriba, pues nada pasa por mojarnos por abajo. |
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Y pecando un poco de desconocimiento del terreno, pues al final, tenemos que hacer algunos kilómetros por carretera, suerte que un pequeño puente nos alegra el recorrido, y hace que nos riamos un rato, jejejejeje, no veáis como se movía y el peligro que tuvo para alguno. |
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Y así terminamos la ruta, un poco mojados, yo en especial rebozado en el barro como una croqueta, por culpa de algún numen del bosque que me camuflo un poco de barro en un agujero, que me pillo de sorpresa, pero por suerte caí en blando. Terminamos de muy buen humor y con ganas de repetir y volver a estas tierras húmedas, a ver si la próxima vez tenemos más suerte y nos encontramos con basajaun...
Algunos terminaron como unas lechugas de frescos... |
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