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CRÓNICA:
Esta podría ser la moraleja de la salida de hoy. Y es que después de muchos domingos sin poder salir con la bici, por culpa del mal tiempo, cuando hoy amaneció con el suelo seco, nuestra moral se puso por las nubes; pero las nubes casi siempre traen agua, y después de ponernos el traje de faena y salir a la calle a por nuestras bicis, nuestras ilusiones se desplomaron hasta hacer tope contra el suelo mojado por culpa de una repentina lluvia. Otra vez, mas de lo mismo, pero bueno ya que estamos vestidos de bonito, cogeré la bici y me dejo caer por la plaza a ver si no soy el único.
Aparecimos con las bicis, Rubén, Liher, Mikel (Etxalar), Luis y Javi; Roberto vestido de faena pero sin bici y Felitxo sin bici y vestido de paisano. Estuvimos 40 minutos en la plaza esperando que el tiempo nos diera una tregua, oyendo los ánimos de Roberto y Felitxo: …adonde vais a ir así, …os vais a calar, …hoy no se puede salir, …con este tiempo es tontería…. Así fueron pasando los minutos sin movernos de la plaza, parecía como si estuviésemos esperando a que alguien o algo viniese a echarnos; y vino. Lo que vino fue un pedazo de claro que atravesaba el cielo y nos devolvió la alegría, así que improvisamos una ruta corta para aprovechar la mañana. Roberto y Felitxo como se olían que esto iba en serio, fueron rápidamente a por sus bicis y volvieron a la plaza. Empezamos a pedalear hacia Elorreta por las rampas del ambulatorio, la mejor manera de entrar rápidamente en calor, antes de llegar a Utzama ya nos sobraba todo. Pasados los caseríos de Elorreta ya empezaba a aparecer nieve a nuestros lados, pero cuando subimos la cuesta de las tejas y salimos del pinar, una fina capa de nieve lo cubría todo, fue entonces cuando empezó el recital fotográfico que podéis ver, (las palabras sobran) menos mal que el móvil de Luis hace buenas fotos, sino no os podríamos poner los dientes largos, je je. Luego bajamos hasta Azuntza y tiramos a la derecha con intención de subir hasta Mendil, la última subida del día. Ya solo nos quedaba hacer la bajada hasta Orbea y lavar las bicis.
Por fin pudimos salir un domingo, no volvió a llover en todo el día. Ya en la gasolinera el comentario de todos era el mismo: …menos mal que hemos salido, sino, me hubiera estado dando cabezazos todo el día.
Urra Urra Urra, hemen dago Eluuuuuurra
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